Los defensores de derechos humanos medioambientales deben ser escuchados y protegidos


Activistas de Amnistía Internacional se reúnen en torno a 64 cruces frente a la Embajada de Colombia en Bruselas, Bélgica, el 22 de abril de 2021. Las sesenta y cuatro cruces con los nombres de los sesenta y cuatro defensores del medio ambiente asesinados en Colombia en 2019 por su compromiso en favor de los derechos humanos. © EPA-EFE/STEPHANIE LECOCQ

Los defensores de derechos humanos medioambientales se enfrentan a peligros y en ocasiones incluso con la muerte por su labor incansable protegiendo el medioambiente. 

En 2020, la organización sin ánimo de lucro Global Witness documentó un promedio de cuatro asesinatos de defensores de derechos humanos medioambientales cada semana, lo que supuso el año con mayor mortalidad registrada hasta la fecha para estos valientes protectores del planeta.  Es muy probable que existan muchas más víctimas que no han sido documentadas. 

«Todos los días, los defensores de derechos humanos medioambientales se enfrentan a insultos, amenazas y acoso por la labor que desempeñan luchando contra la triple crisis planetaria del cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad,» declaró Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, durante una reunión de alto nivel sobre defensores de derechos humanos medioambientales. 

Esta reunión virtual fue organizada conjuntamente por Suecia y Derechos Humanos de las Naciones Unidas durante el 49º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza. 

Protección y rendición de cuentas 

Los defensores de derechos humanos medioambientales que están más expuestos a insultos y represalias incluyen a las mujeres, los agricultores y los pueblos indígenas quienes luchan contra la deforestación, las extracciones, o la pérdida de su patrimonio o identidad culturales.  Hay personas que son también amenazadas y asesinadas por su oposición a las agro-industrias a gran escala y a los proyectos de desarrollo, incluyendo aquellos destinados a producir energía limpia, como las mega-presas, afirmó Bachelet. 

«Los Estados tienen la obligación de respetar, proteger y hacer cumplir los derechos de los defensores de derechos humanos medioambientales así como de las comunidades que estos representan,» aseguró.  «Los Estados deben también impedir y garantizar la rendición de cuentas por estos ataques.»

Bachelet mencionó asimismo la situación actual en Ucrania ya que defensores de derechos humanos en el país han expresado sus temores a represalias durante las acciones militares en curso. 

«La protección del medioambiente va de la mano de la protección de los derechos de aquellas personas que los defienden,» indicó Bachelet.  «Sus voces deben ser escuchadas y protegidas.  Debemos aplicar una tolerancia cero hacia los asesinatos o amenazas y ataques que estas personas sufren.»

Matilda Ernkrans, Ministra de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Suecia, subrayó que la transición global hacia las energías renovables y una economía sostenible solamente podrá ser posible si es un proceso justo y no deja a nadie atrás, incluyendo a los defensores de derechos humanos medioambientales. 

«Las personas que protegen nuestra tierra corren peligro,» afirmó. 

A la vez que existen instrumentos para ayudar a proteger a los defensores, entre los que se incluyen la resolución 40/11 del Consejo de Derechos Humanos, "Reconocimiento de la contribución de los defensores de derechos humanos medioambientales al disfrute de los derechos humanos, la protección del medioambiente y el desarrollo sostenible,» Ernkrans aseguró que es necesario un compromiso más firme por parte de los estados para exigir responsabilidades a las empresas y otros involucrados.

Una lucha personal 

Joan Carling, Directora Global de Indigenous Peoples Rights International, conoce de primera mano los riesgos que entraña su trabajo, varios de sus colegas han sido asesinados por alzar su voz por la protección del medioambiente.  La organización sin ánimo de lucro trabaja para proteger y prevenir la violencia contra y la criminalización de los pueblos indígenas. 

«Uno de los hijos jóvenes de mis colegas me preguntó: ¿Mi padre hizo algo malo?» «¿Por qué lo mataron?» preguntó.  «Me gustaría que alguien pudiera explicarle por qué hacer lo correcto y defender su tierra supone una condena de muerte.»

Carling apeló a tomar medidas inmediatas a nivel local y nacional para ofrecer una protección adecuada a los defensores de derechos humanos, en especial a las mujeres, ante toda forma de violencia y para garantizar el acceso a la justicia para todos los miembros de movimientos sociales. 

Como ciudadanos globales, todos los actores involucrados son responsables de la lucha contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, y de proteger a las personas que trabajan para conservar el medioambiente, según expresó Rodolfo Solano Quirós, Ministro de Asuntos Exteriores de Costa Rica. 

«Como país latinoamericano, tenemos el compromiso de salvaguardar y proteger los derechos de los defensores de derechos humanos,» afirmó.  «Muchas personas sitúan los intereses económicos por delante del bien común.  Tenemos el derecho fundamental de vivir en un ambiente sano.»

Cambio climático y derechos humanos  

Isobel Coleman, Administradora Adjunta para Política y Desarrollo en USAID, advirtió que el informe reciente sobre cambio climático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha insistido en su advertencia de que los cambios en el medioambiente amenazan todos los aspectos de los derechos humanos al desplazar a las personas de sus hogares, forzando la migración, y amenazando la seguridad alimentaria. 

«Creemos que los defensores de derechos humanos trabajan para proteger sus comunidades y los ecosistemas que son fuente de servicios vitales [para todos nosotros],» declaró. 

Anabela Lemos es la Directora de Justiça Ambiental, una organización sin ánimo de lucro en Mozambique que trabaja directamente con personas afectadas por expropiaciones de tierras, presas, además de otras cuestiones que afectan negativamente al medioambiente. 

«Es necesario exigir responsabilidades a las empresas y proporcionar reparaciones para las víctimas,» aseguró.  «La labor de los defensores de derechos humanos y de las comunidades indígenas es fundamental para la protección del patrimonio y la identidad culturales.»

Bachelet resaltó varios de los avances conseguidos por Derechos Humanos de las Naciones Unidas como por ejemplo en el Pacífico, donde su Oficina formó a más de 200 defensores de derechos humanos sobre el desarrollo sostenible, empresas, y derechos humanos en el contexto del cambio climático así como en Asia Sudoriental, donde la Oficina está investigando casos de acoso, detenciones, asesinatos, y desapariciones de defensores de derechos humanos medioambientales. 

«Trabajemos juntos para adoptar acciones inmediatas y hacer del mundo un lugar más seguro para los defensores de derechos humanos medioambientales,» instó Bachelet. 

9 de marzo de 2022

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